déjame hacerte una foto con las nubes detrás
El silencio no me incomoda.Lo busco y me busca.Me gusta cuando ando yo detrás de el y mi pieza que odio porque es oscura, se vuelve el lugar más silencioso de la casa.
Por las noches se escucha el crujir de la madera y todos esos ruidos que la gente dice que son sobrenaturales, pero yo convierto mentalmente en situaciones reales(fue un gato, un resorte, una piedra y la madera cruje, porque cruje, no son pasos)se vuelven protagonistas de la noche y medios amigos del silencio.
El silencio cuando estoy con mis amigos no me incomoda. Porque son mis amigos y de repente quieren que me calle y yo tambien quiero lo mismo de vuelta. No molesta que el otro se quede dormido o me den ganas de no conversar.Es como mi prueba de la blancura en la amistad: si hay silencios cómodos, entonces seremos amigos por mucho rato.Por lo mismo siento que el silencio solo se da con personas con las que tengo confianza, o sino es incomodo y punto.Cuando se da natural es delicioso. Porque me gusta el silencio por opción.
Tal vez porque vivo saturada de ruido por culpa de las cosas con enchufe y por las micros que pasan por fuera de mi casa, que me gusta el silencio durante las tardes en especial y quedarme sola tirada en el sillón con la tele apagada y leyendo cualquier cosa.
A lo mejor es típico de los hijos únicos( hija única no por opción propia, pero bueh). Eso de acostumbrarte a los silencios, a que no incomoden. Tampoco puedo generalizar. Tengo conocidos hijos únicos que no soportan el silencio y no paran de hablar por el mismo motivo.
Es raro, pero me agradan los silencios cuando estoy acompañada.Como cuando estás con alguien mirando algo en particular, caminas por una calle y nadie tiene ganas de nada, simplemente de mirar y no hay ganas de utilizar las cuerdas vocales. Solo de acompañarse, chocar los codos, entrecruzar los dedos o sentir cerca el sonido de la respiración mientras el otro camina a tu lado. Mirar y mirar y de repente mirar al de al lado y hacerle una mueca graciosa. Que se ría y se acabe el silencio. Es que eso también es divertido del silencio acompañado, que fijo que luego de un rato se convierte en sonrisas cómplices o en conversaciones sobre lo que mirábamos.
Por las noches se escucha el crujir de la madera y todos esos ruidos que la gente dice que son sobrenaturales, pero yo convierto mentalmente en situaciones reales(fue un gato, un resorte, una piedra y la madera cruje, porque cruje, no son pasos)se vuelven protagonistas de la noche y medios amigos del silencio.
El silencio cuando estoy con mis amigos no me incomoda. Porque son mis amigos y de repente quieren que me calle y yo tambien quiero lo mismo de vuelta. No molesta que el otro se quede dormido o me den ganas de no conversar.Es como mi prueba de la blancura en la amistad: si hay silencios cómodos, entonces seremos amigos por mucho rato.Por lo mismo siento que el silencio solo se da con personas con las que tengo confianza, o sino es incomodo y punto.Cuando se da natural es delicioso. Porque me gusta el silencio por opción.
Tal vez porque vivo saturada de ruido por culpa de las cosas con enchufe y por las micros que pasan por fuera de mi casa, que me gusta el silencio durante las tardes en especial y quedarme sola tirada en el sillón con la tele apagada y leyendo cualquier cosa.
A lo mejor es típico de los hijos únicos( hija única no por opción propia, pero bueh). Eso de acostumbrarte a los silencios, a que no incomoden. Tampoco puedo generalizar. Tengo conocidos hijos únicos que no soportan el silencio y no paran de hablar por el mismo motivo.
Es raro, pero me agradan los silencios cuando estoy acompañada.Como cuando estás con alguien mirando algo en particular, caminas por una calle y nadie tiene ganas de nada, simplemente de mirar y no hay ganas de utilizar las cuerdas vocales. Solo de acompañarse, chocar los codos, entrecruzar los dedos o sentir cerca el sonido de la respiración mientras el otro camina a tu lado. Mirar y mirar y de repente mirar al de al lado y hacerle una mueca graciosa. Que se ría y se acabe el silencio. Es que eso también es divertido del silencio acompañado, que fijo que luego de un rato se convierte en sonrisas cómplices o en conversaciones sobre lo que mirábamos.
5 Comments:
sshhht!
Me ocurre lo mismo, pero las sobre-oxigenadas compañias q he tenido a mi lado en esos momentos me hacen sentir un kgado q no quiere compartir nada...
Y no comprenden q les doy lo q tengo a mi alcance :^)
Salu2
fer, por eso te quiero: no titulaste este entry enjoy the silence.
odio a la gente hablona
Me carga la matrix porque en la matrix todos los silencios son incómodos.
Hola que tal?, super interesante tu blog!, pasaré a visitar, saludos,
JD
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