domingo, septiembre 11, 2005

planes de batalla

Me gusta improvisar y no se por qué no lo hago más seguido.Inventar sobre la marcha y dejar de resistirme a cosas que nunca hago.Es agradable y siempre deja un sabor dulce en la boca, o por lo menos aseguran carcajadas en unos tres meses más.
Hay cosas que no cambian, pero otras son divertidas de desordenar de lugar por un rato.Cuando improviso, las situaciones no salen mejores o peores, salen honestas y no entiendo por qué no me hago adicta a esa sensación.Dejarme por un momento de apuntar a un status quo que ni me agrada, pero supuestamente me mantiene segura de porrazos que no quiero sufrir o que no quiero volver a pasar... pensamientos seguros que al final me tienen mirando el techo y aburrida por opción propia.
Inventar una invitación sin que me de miedo el rechazo.Dejar de planear excusas y sólo sonreir, aunque crean que soy una estúpida. Sonreir y dedicarme a escribir notas al margen de mi guión, que impliquen salirme de los diálogos establecidos e improvisar con riesgo a equivocarme, a ponerme fome o a estallar en llanto.
Parece que eso es vivir o no?.