demasiado tiempo libre
Mi tema favorito este año ha sido dios, me sale hasta en la sopa y a la vez lo busco. Quizas porque por primera vez en mi vida siento que no soy creyente y no se hasta cuándo me dure. Resulta que ya no creo, pero oh contradicción! a la vez me muero de ganas que llegue no se quien a decirme que crea y que estoy equivocada.Eso si, este no puede ser ni cura ni monja porque la recomendación viene de muy cerca.Es como pedirle una opinión a mi mamá que siempre me encuentra todo lindo y estupendo.Amor de madre, pero de repente necesito algo de objetividad. Quiero que venga alguien seudo objetivo a venderme la pomada de que todo eso que dicen que existe en realidad es y que yo deberia devolverme al rebaño cual oveja descarriada y ponerme de cabeza a leer la biblia y confesar mis pecados.Pff.
12 años de colegio de monjas me dejaron una consecuencia: me harté de los ritos religiosos, de las explicaciones basadas en la fe y de soluciones apoyadas en algo intangible, o que probablemente no exista.Tampoco es que me haya convertido en señorita racionalidad, pero no se, no puedo. Todo bien con eso,alguien me podría decir: "y? cual es el problema, cada uno que crea o no crea en lo que quiera".Sin embargo, el enredo aquí es lo que decía antes: que a la vez mi cabeza ociosa igual tiene ganas de creer, como esa gente que cree tanto que se puede parar en una esquina a gritarselo, literalmente, al mundo.
No sé como explicarlo, pero me gustaría ser como esa niña que me enfrentó en una discusión en clases de ingles y me tiró hasta unos versículos por la cabeza porque yo decía que creía más en ciertas teorías físicas de la creación de la humanidad, que en lo que decía la biblia.No, mentira, eso me cargó, no quiero ser como ella. Es sorprendente lo dogmática que pueden ser ciertas personas cuando creen tener la certeza de estar en lo cierto. Yo por lo menos digo: "no creo en tu dios", pero igual les doy el beneficio de la duda y hasta me dan ganas de cambiar de opinión. Sin embargo, lo dogmatico que pueden ser ciertos personajes hacen que igual se me quiten las ganas de cualquier cambio de pensamiento.
Que enredado, ni yo me entendí, pero es que es un asunto que aún no tengo resuelto, ya que mientras digo "sabes que no creo", me obsesiono un poco buscando a alguien o algo que me demuestre lo contrario.
En los libros de historia siempre dicen que las religiones surgen como una necesidad de los pueblos de apoyarse en algo, para que ese "algo" los cuide y proteja como un padre o gran hermano. Quizas yo este año he sentido la misma necesidad y lo que podría haber desembocado en un acercamiento extremo a la iglesia, se manifestó en un alejamiento total.. al revés, como una explosión que no dejó rastros de lo que pensaba antes.Siento que es sano, y tal vez sea solo una etapa.
La Buena Vida lo canta y ellos como Clarissa,siempre lo explican todo
Dicen que después de una explosión inicial todo empezó a caminar de la forma más natural,
no sé que pensar, quiero creer que es verdad,
yo ando en mi propio Big Bang y no sé cuándo acabará.
12 años de colegio de monjas me dejaron una consecuencia: me harté de los ritos religiosos, de las explicaciones basadas en la fe y de soluciones apoyadas en algo intangible, o que probablemente no exista.Tampoco es que me haya convertido en señorita racionalidad, pero no se, no puedo. Todo bien con eso,alguien me podría decir: "y? cual es el problema, cada uno que crea o no crea en lo que quiera".Sin embargo, el enredo aquí es lo que decía antes: que a la vez mi cabeza ociosa igual tiene ganas de creer, como esa gente que cree tanto que se puede parar en una esquina a gritarselo, literalmente, al mundo.
No sé como explicarlo, pero me gustaría ser como esa niña que me enfrentó en una discusión en clases de ingles y me tiró hasta unos versículos por la cabeza porque yo decía que creía más en ciertas teorías físicas de la creación de la humanidad, que en lo que decía la biblia.No, mentira, eso me cargó, no quiero ser como ella. Es sorprendente lo dogmática que pueden ser ciertas personas cuando creen tener la certeza de estar en lo cierto. Yo por lo menos digo: "no creo en tu dios", pero igual les doy el beneficio de la duda y hasta me dan ganas de cambiar de opinión. Sin embargo, lo dogmatico que pueden ser ciertos personajes hacen que igual se me quiten las ganas de cualquier cambio de pensamiento.
Que enredado, ni yo me entendí, pero es que es un asunto que aún no tengo resuelto, ya que mientras digo "sabes que no creo", me obsesiono un poco buscando a alguien o algo que me demuestre lo contrario.
En los libros de historia siempre dicen que las religiones surgen como una necesidad de los pueblos de apoyarse en algo, para que ese "algo" los cuide y proteja como un padre o gran hermano. Quizas yo este año he sentido la misma necesidad y lo que podría haber desembocado en un acercamiento extremo a la iglesia, se manifestó en un alejamiento total.. al revés, como una explosión que no dejó rastros de lo que pensaba antes.Siento que es sano, y tal vez sea solo una etapa.
La Buena Vida lo canta y ellos como Clarissa,siempre lo explican todo
Dicen que después de una explosión inicial todo empezó a caminar de la forma más natural,
no sé que pensar, quiero creer que es verdad,
yo ando en mi propio Big Bang y no sé cuándo acabará.
1 Comments:
a mi me parece que todo eso de negarse a la iglesia es tan tipico de los que fuimos a colegio de monjas...been there. mi problema no es con dios ni con los ritos (de hecho siempre he querido ser judía por los ritos que tienen), creo que nunca ni siquiera le he preguntado oh dios por que me haces esto a mi. más bien va por el lado de lo patudos que son los miembros de la religión bajo la cual fui bautizada, sus interpretaciones antojadizas de la biblia y de los mandamientos. su opresión, su lado oscuro, su predica y no practica.
vamos a tener que dejar de ver joan of arcadia maría querida
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